Encontré esta página navegando por internet. Contiene los nombres de las piezas de :

nombres de piezas de ajedrez en distintos idiomas

Resulta muy interesante advertir la enorme cantidad de similitudes entre estos nombres.

El rey

Para comenzar, todos parecen coincidir en que la pieza más importante es el Rey, y utilizan esta palabra en todos los idiomas (neerlandés: koning; alemán: könig; francés: roi; italiano: re; español: rey; ruso: король [korol]; árabe: شاه [shah]). La expresión que anuncia que el Rey se encuentra en peligro (jaque) o muerto (jaque mate) tiene la misma raíz que shah, sheikh, etc.

La dama

Con esta figura, podemos advertir algunas diferencias. Tanto el inglés como el ruso coinciden en la denominación de Dama, pero en otros idiomas prefieren llamarla “Señora”.

La torre

La pieza que parece una torre se denomina así en la mayoría de estos idiomas, con excepción del ruso, que la llama “barco” (ладья [ladja]), y del inglés, que la llama “grajo” (ave similar al cuervo). Desconozco la etimología de esta última palabra, pero me resulta significativamente curioso que se denomine grajo, ave grande similar al cuervo, que es una de las características más distintivas de la Torre de Londres. ¿Una casualidad?

El peón

Los peones son trabajadores, granjeros o testigos y la figura que podría reconocer cualquier niño de tres años como un “caballo” se denomina así en la mayoría de los idiomas, pero en inglés se denomina “caballero”, más elegante, y en alemán, “saltador”, ya que el salto es una de las especialidades del caballo.

El alfil

Y finalmente llegamos a la parte en la que encontramos las diferencias más extravagantes entre los idiomas: el alfil. En neerlandés y alemán, es “corredor”; en francés, es “tonto” (en serio, les pido que lo busquen ustedes mismos);  en italiano, es el “portaestandarte”; y en ruso y árabe es el “elefante”. La palabra utilizada en español “alfil” actualmente no tiene otro sentido diferente del que hace alusión a la pieza de . Resulta interesante que “fil” significa elefante en árabe, y casi seguramente “alfil” deriva de “elefante”.

Para finalizar este artículo, les presento esta obra extraordinaria de Borges inspirada en este maravilloso juego.

 I

En su grave rincón, los jugadores

rigen las lentas piezas. El tablero

los demora hasta el alba en su severo

ámbito en que se odian dos colores.

 

Adentro irradian mágicos rigores

las formas: torre homérica, ligero

caballo, armada reina, rey postrero,

oblicuo alfil y peones agresores.

 

Cuando los jugadores se hayan ido,

cuando el tiempo los haya consumido,

ciertamente no habrá cesado el rito.

 

En el Oriente se encendió esta guerra

cuyo anfiteatro es hoy toda la tierra.

Como el otro, este juego es infinito.

 II

 Tenue rey, sesgo alfil, encarnizada

reina, torre directa y peón ladino

sobre lo negro y blanco del camino

buscan y libran su batalla armada.

 

No saben que la mano señalada

del jugador gobierna su destino,

no saben que un rigor adamantino

sujeta su albedrío y su jornada.

 

También el jugador es prisionero

(la sentencia es de Omar) de otro tablero

de negras noches y blancos días.

 

Dios mueve al jugador, y éste, la pieza.

¿Qué Dios detrás de Dios la trama empieza

de polvo y tiempo y sueño y agonías?   

 

Artículo original en inglés: Chess across languages

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