Los archivos creados en son en su gran mayoría planos y diagramas para diversas aplicaciones como arquitectura, ingeniería, mecánica y demás proyectos que requieran de especificaciones técnicas y precisas para diseñar o construir algún objeto o instalación. Son archivos con medidas e instrucciones, y no para textos literarios o artísticos.

En general, son archivos con más diagramación que texto, lo cual puede dar a suponer que la traducción de los mismos es una tarea fácil y rápida. Pero normalmente esto no es así, ya que dependiendo el caso se debe recurrir a distintas opciones. Si se trata de archivos de contenido reducido, por supuesto que se puede traducir directamente sobre el documento original, si tenemos la suerte de contar con lingüistas que cuentan con este programa y saben manejarlo. Caso contrario, se debe poner en marcha un proceso no tan complejo, pero que puede llegar a tomar mucho tiempo.

Afortunadamente, existen programas como que extraen el texto de estos archivos y lo guarda en un formato simple como “txt” que permite ser trabajado con herramientas de traducción asistidas por computadora (las llamadas CAT Tools), las cuales se pueden asociar con memorias de traducción (, por sus siglas en inglés) y así maximizar los tiempos de trabajo y reducir los costos y las probabilidades de errores.

El proceso de extracción de texto es uno de los pasos que pueden tardar bastante, dependiendo de la complejidad del archivo.  Una vez traducidos, los archivos deben ser reconvertidos al formato original de AutoCAD (con extensión .dwg o .dxf), proceso que también suele tener su demora.

Los CADs tienen además una característica que comparten con los archivos InDesign, y es que pueden estar enlazados a otros archivos, ya sean gráficos, planillas de Excel o incluso otros archivos AutoCAD. Es por esto que se debe hacer un análisis exhaustivo de cada archivo para ser cotizado y para calcular los tiempos de trabajo, porque hay que verificar qué texto pertenece al archivo central y cuáles son los textos que pertenecen a sus enlaces.

Puede ser a veces difícil, pero con un equipo experimentado y conociendo cada paso necesario, se puede completar una traducción de AutoCAD en tiempo y forma y de esta manera posibilitar la ejecución de los más variados proyectos en múltiples idiomas.

Etiquetas: