Los traductores tienen un trabajo interesante, repleto de desafíos. No existen dos proyectos iguales, lo que hace a este trabajo especialmente dinámico pero a su vez garantiza que el traductor siempre esté aprendiendo y deba adaptarse a distintos tipos de estilos de escritura, temas y dialectos. Además, el hecho de ser bilingüe no es suficiente para ser un buen traductor. Un traductor debe dominar ambos idiomas y ser capaz de traducir perfectamente de un idioma a otro, como se debate en otra publicación, “ La sutil brecha entre ser bilingüe y ser traductor.” Sin embargo, cada  “par de idiomas”, como se lo conoce en la jerga de la traducción, presenta sus propias dificultades. Los problemas que enfrenta una persona que traduce de francés a inglés son muy diferentes de los de aquel que traduce en sentido inverso, de inglés a francés. Por no mencionar la traducción a otros idiomas.  Sin embargo, en este artículo me basaré en mis experiencias y describiré algunos de los desafíos comunes que enfrentan los traductores de español a inglés.

Tanto el inglés como el español utilizan la misma estructura de oración, Sujeto-Verbo-Objeto (Sally lanzó la pelota). Sin embargo, las reglas gramaticales del español son mucho más indulgentes y permiten el uso de diferentes estructuras, lo que el inglés no permite. Además, cuando en español se desea enfatizar el sujeto, se lo suele colocar al final de la oración. Por ejemplo, si en español queremos enfatizar que Sally lanzó la pelota y no Sam, la sintaxis literal sería “La pelota la lanzó Sally”. Un buen traductor de español a inglés puede reconocer estas diferencias sintácticas en un texto y reordenarlas de una manera lógica que fluya bien en inglés, aunque no siempre es fácil hacerlo.

Vocabulario

Como las otras lenguas romances, una gran parte del idioma español deriva del latín. El inglés, por otro lado, es una lengua anglosajona  influenciada por el latín, pero en menor grado. Como resultado, muchas palabras comunes y habituales en español, tienen cognados en inglés que sólo se utilizan de manera formal. Debido a esto, el traductor debe tener en cuenta el nivel de formalidad y el contexto del documento para decidir si conservará el cognado más formal o utilizará una alternativa más apropiada.

Signos de puntuación

Aunque parezca simple, algunas reglas de puntuación son exactamente opuestas en inglés y español. Por ejemplo, en español todos los signos de puntuación se deben colocar fuera de las comillas o paréntesis, mientras que en inglés se colocan dentro. Esto suele causar mucha confusión.

Como puede ver, los traductores deben tener en cuenta muchas cosas y prestar atención a muchos detalles y sutilezas de ambos idiomas cuando traducen un texto. En Trusted Translations solo contratamos lingüistas expertos, con experiencia demostrada en todos estos aspectos en sus pares de idiomas correspondientes.

Etiquetas: