Con el Año Nuevo chino en puertas, nos parece pertinente hablar un poco acerca del idioma chino, su competencia con el inglés en cuanto a su uso y cómo va acaparando más espacios dentro de los idiomas para negocios y fianzas a nivel mundial.

Como se ha venido hablado desde hace mucho tiempo, no falta mucho para que el chino se convierta en el idioma principal de los negocios a nivel mundial, terminando con la hegemonía del inglés. El chino mandarín es hablado por más de ochocientos millones de personas en el mundo, dentro y fuera de China. El mandarín es la principal forma hablada del chino, diferente a los dialectos del sur de china como el cantones y el wu.

Hasta hace poco se decía que para el 2017, el chino mandarín desbancaría al inglés como el idioma principal en los negocios debido al creciente peso económico de China en la actualidad y su importancia en los negocios internacionales. No sabemos hasta qué punto el mandarín pueda llegar a dejar al idioma inglés en un segundo lugar mundial, pero cada vez cobra más valor el manejar este idioma.

Para nosotros en el ámbito de la traducción, es importante conocer algunos detalles a tener en cuenta a la hora trabajar con textos principalmente desde chino a otro idioma. El principal sería al inicio del proyecto, empezar por preguntarnos cómo cotizar un documento en chino (que también aplica para otras lenguas asiáticas como el japonés o coreano); ya que la gran mayoría de los traductores y agencias miden su conteo de palabras basándose en el número de caracteres y no en el número de “palabras”.

Tomemos como ejemplo un par de palabras: 学校 /xuéxiào/ (escuela), 机场 /jīchǎng/ (aeropuerto). Como vemos, tenemos 2 “caracteres” (en el último ejemplo “aeropuerto”, sus caracteres tienen significados por separado: 机 = máquina; y 场 = campo) representado una palabra, lo que nos lleva a pensar, ¿cobramos por dos caracteres, o por una sola palabra? Obviamente, esta variación tendrá un mayor o menor impacto dependiendo del tamaño de nuestro proyecto.

Etiquetas: