La mayoría de los países del mundo han recibido, con mayor o menor intensidad, oleadas de gente de otros orígenes que se aventuraron a poblar otros lugares, ya sea por invasión, colonización, o inmigración legal. Consigo han traído sus idiomas, y muchas veces los han impuesto y reducido las lenguas originales de cada región. El resultado es que hoy en día existen muchos países cosmopolitas donde un idioma predominante coexiste con varias otras lenguas que se hablan en menor medida. Basta con ver la guía telefónica de cualquier ciudad y se pueden ver apellidos originarios de una vasta diversidad de países, pero que seguramente toda esa gente solo habla el idioma local, y no el de sus ancestros.

Ahora, en este nuevo milenio, la gente ya está acostumbrada a la globalización, a la exposición a otros idiomas ya sea por convivir con gente de otros lugares en el barrio, o por medio de la televisión y de la música de bandas internacionales.

Pero, en la práctica, ¿cómo se siente la gente cuando está en su país de origen y escuchan a otros hablando en un idioma que no entienden? Obviamente depende del lugar, la cultura, y tal vez del día que viene teniendo cada uno, pero las reacciones pueden pasar de “¡Oh, qué interesante!” a “¿Cómo se atreven a hablar otro idioma diferente al nuestro si están en MI país?”.

Aquí es donde la gente elige distintos caminos. Por un lado, la gente curiosa que necesita estímulos constantes y tiene la voluntad de aprender otras lenguas y conocer otras culturas; por otro lado los que están cómodos en su estilo de vida y no sienten la necesidad o interés de adentrarse en el mundo de los idiomas. Ambos bandos son válidos, unos quieren ser super estrellas multilingües, otros se conforman con entender lo que hablan sus vecinos extranjeros, otros simplemente tienen la mente muy ocupada en otras cosas como para aventurarse en otro idioma.

De una forma u otra, los idiomas no son solo reglas gramaticales y pronunciaciones diferentes, son puertas de entrada a la diversidad y riqueza cultural, a nuevas formas de ver al mundo y a la vida, es por eso que las distintas lenguas deben verse como puentes en vez de muros. Esto es algo que en Trusted Translations nos apasiona, y nos esforzamos para lograr que haya cada vez menos barreras entre una cultura y otra.