La última vez afirmamos que la traducción es una de las industrias con mayor manejo de documentos.

Entonces, ¿por qué algunas de estas empresas considerarían trabajar sin papel?

Pues bien, por lo que recordamos, tanto clientes como traductores han manejado grandes cantidades de papel, imprimido numerosos manuscritos, escrito miles de millones de cartas y largas entregas y enviado por fax una innumerable cantidad de documentación apenas legible.

Entonces, con todos los documentos que recibimos en formato digital en estos días, que van desde mensajes de texto a mensajes de correo electrónico, recibos electrónicos, transacciones bancarias en línea, etc., ¿por qué debemos considerar convertirlos en papel en primer lugar? Pero es más importante preguntarnos: ¿qué implica no utilizar papel y qué beneficios podría brindarnos?

¿Mantener los archivos palpables en papel de todo es parte de un impulso nostálgico opuesto a las tendencias modernas?

Para empezar, dejar de usar papel ya tiene sentido en varios aspectos. Las razones de la transición incluyen mejorar el servicio al cliente, la flexibilidad de trabajar a distancia, el aumento general de la eficiencia laboral en su conjunto y los beneficios económicos, ya que se reducen drásticamente los costos de papelería y de almacenamiento físico. No utilizar más papel también facilita acceso a la información en internet.

Platón estaría contento de saber que de a poco estamos yendo hacia“la nube”, su “hyperuranion”, donde existen las ideas en un perfecto estado de pureza.

Pero, a fin de adoptar un ideal tal, nosotros, los seres mundanos y lascivos, debemos superar las dificultades y convencer a los detractores del modelo sin papel.

En primer lugar, ¿alguna de nuestras múltiples producciones impresas vale la pena que esté escrita en papel? Los documentos y registros electrónicos están reemplazando sus contrapartes en papel en muchos sectores, pero la industria de la traducción necesita más tiempo para adaptarse. Si bien los registros electrónicos proporcionan la seguridad de respaldar información crucial, ¿los documentos en línea pueden cumplir con los mismos requisitos y beneficios probatorios que las copias en papel?

Pues bien, este obstáculo muy importante está relacionado con la razón misma de la existencia de registros en papel.

Por ejemplo, tomemos una frase que a menudo se asocia al mismo Maquiavelo durante el Renacimiento en Florencia: “Carta si face perché homo é fallace”.

En español: Las cosas están escritas porque no se puede confiar en la gente.

La memoria falla. A veces, a propósito. Los contratos importantes, los compromisos, los acuerdos y otros documentos similares deben tener un formato físico al que se pueda acceder en caso de que surjan dudas.

¿Los documentos electrónicos pueden ofrecernos la misma garantía?

Si bien los documentos digitales parecen más fáciles de falsificar a priori, los documentos físicos se han reproducido ilegalmente desde hace siglos, lo que revela la constante detrás de todo esto: los falsificadores también han evolucionado hasta adaptarse a la era digital, y como era en el principio, no se puede confiar en las personas: homo é fallace, homo homini lupus y así sucesivamente

Así que, tal vez no es una cuestión de no utilizar papel después de todo, sino de convertirse en una industria menos humana en su conjunto.

Pero volviendo a los humanos fraudulentos, conéctese la próxima semana para saber todo sobre quien parece ser actualmente el ser humano menos confiable vivo (el señor Zuckerberg) y de qué manera el escándalo reciente de Cambridge Analytica podría reformar nuestra industria por completo.

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