Planeta Tierra. Sábado 12 de septiembre de 2048.

 

Una enorme nave espacial. Monumental. Volando sobre San Pablo, USB (1). Algunas otras en otras ciudades grandes. ¡Finalmente llegaron!

 

Nos mandan un mensaje pero nadie entiende lo que significa. Rápido, pongámonos en contacto con Trusted Translations, la única que brinda servicios de traducción en el mundo en la actualidad. “¿Nos puede cotizar una de 50.000 palabras de el idioma estándar intergaláctico, variedad Vía Láctea (VL) al inglés (CH) y al español (US)? Lo importante: Precio, calidad y tiempo”.

 

¿Llegaríamos a entenderlos si los seres tuvieran la valentía de comunicarse con nosotros? En Childhood’s End de Arthur Clarke los habían hecho los deberes y hablaban inglés fluido. ¡Muy conveniente!

 

En Contact, de Carl Sagan, tuvimos que resolverlo por nuestra cuenta porque ellos en realidad no vienen para acá. Solo mandan el mensaje. Y propone resolver el acertijo de decodificarlo con un truco ingenioso. Se basa en la matemática. Comenzamos a recibir una serie de pulsos. 239 … 241 … 251 … 257 … ¿Qué pasa con estos números? ¿Son números de autobuses? No, son todos primos. Vienen 263 … 269 … Ok, una fuente inteligente, casi no hay dudas sobre eso. Y desde este punto la historia se aclara

 

En cierta forma, simpatizo con la posición de Clark. Si son capaces de llegar tan lejos de Betelgeuse, o lo que sea, seguramente podrían hablar cualquier lenguaje humano y luego algún. Lenguaje de hormiga. Cualquiera.

 

El problema con este enfoque es que es muy poco probable que esto suceda. La cantidad de energía involucrada en viajes interestelares es tan grande que ninguna civilización seria se inclinaría a gastarla en este tipo de búsqueda trivial.

 

Entonces, tal vez afortunadamente nunca podríamos encontrarnos cara a cara… o lo que ellos usen como cara. Pero podemos HABLAR con ellos.

 

Entonces aprovecharíamos para preguntar cosas que son importantes para nosotros:

“¿Cuál será el precio del petróleo el mes que viene?”

y doce mil años después responder: “¡No sabemos!”

 

Pero de vuelta en 2048…

 

El Departamento de Tecnología de Trusted Translations estaba en medio de la celebración del Día del Programador (3), pero algunos de ellos estaban disponibles para descifrar el mensaje: “Veneramos al primo más impar de todos, mucho poder al 2. Estuvimos aquí en 1024 (4), pero no ustedes no estaban listos todavía…” El resto era sólo ruido blanco. O tal vez es la forma en que se ríen.

 

(Continuará…)

 

Notas:

(1) Estados Unidos de Brasil

(2) traducción confiable: traducción rápida y confiable

(3) Día del Programador es el día número 256 (28) del año. Es el 13 de septiembre la mayoría de los años, pero el 12 cuando es un año bisiesto.

(4) 2 a la potencia de 10 (210) es 1024, a la potencia de 11 es 2048.

 

Traducción del original de Pablo A.

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