Como expuso , de la Universidad Estatal de San Pablo, en su artículo Implicaciones éticas de las de Translation Journal en 2007, una , herramienta tecnológica diseñada para ayudar a los traductores, presenta ciertas cuestiones éticas sobre la manera en que trabajan los traductores. Una o TM, abreviatura común en el ámbito de la traducción, es esencialmente una base de datos que registra unidades de texto que ya han sido traducidas por un traductor. El beneficio de las memorias de traducción es una mayor productividad y eficiencia en el campo de la traducción.

Sin embargo, al igual de Stupiello, los traductores y los clientes necesitan asegurarse de analizar no sólo los beneficios de las memorias de traducción, sino también las cuestiones éticas que esta herramienta tecnológica presenta para el traductor. Para comprender cabalmente este tema, puede ser útil saber que una vez que se ha creado una memoria de traducción para un proyecto o un cliente, la práctica común es entregar esta base de datos al cliente junto con la traducción, y el contenido de la memoria se utilizará para los proyectos futuros del cliente. Después de recibir esta base de datos, los clientes suelen esperar que se mantengan las mismas frases de la base de datos. Además, como Stupiello también señaló, por lo general los clientes, cuyo objetivo principal es reducir los costos, pretenden que los traductores utilicen las “coincidencias” de la memoria de traducción en la mayor medida posible.

En este punto radica el problema. Si bien hay muchos casos en que la terminología que se ha guardado en la memoria de traducción puede utilizarse de manera apropiada y con coherencia en futuras, hay otros casos en que la traducción exacta no puede utilizarse en un contexto nuevo. Según Stupiello, “La interpretación del traductor del texto de origen y las elecciones personales que se hacen al formular el texto traducido pueden interferir con el manejo y la consistencia del contenido, aunque a veces las opciones del traductor sean más adecuadas para un contexto específico que las opciones preseleccionadas que ofrece la base de datos”. Por eso, se puede presentar un problema para el cliente que pretende pagar sólo los segmentos que son nuevos o que no se hayan traducido aún. De esto se desprende que la consistencia no necesariamente garantiza la coherencia.

Por último, la decisión de mantener los segmentos previamente traducidos en contextos nuevos o no es un problema que el traductor debe resolver. Si bien en general el traductor debe mantener los segmentos tal como aparecen en la memoria de traducción, yo, como Stupiello, debo advertir a los traductores que no deben “dejarse llevar por la falsa idea de que el significado es algo fijo y que no cambiará ni conducirá a asociaciones nuevas en contextos nuevos en que aparezcan”. Después de todo, no debemos perder de vista el elemento humano que es tan fundamental en el campo de la traducción.

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1 Comentario » for Memorias de traducción: ¿bendición o maldición?
  1. Como usuaria de memorias de traducción desde hace muchísimos años, debo destacar la genialidad de este invento en cuanto a la manera en que permite optimizar el tiempo y mejorar la constancia en el uso de terminología específica en las traducciones a las que se aplican las TMs.
    Por supuesto, la elección de usar o no determinada TM en cada caso es cuestión de lógica y sentido común. Resulta confuso y poco práctico epicar el uso de TMs no relacionadas con el tema de la nueva traducción, ya que probablemente los significados de segmentos iguales o similares tiendan a no representar objetivamente el nuevo contexto. Pero si entendemos que debemos crear TMs específicas para cada tema y cliente y que debemos limitarnos a utilizarlas para dichos temas y clientes, entonces las posibilidades de que un segmento idéntico a otro existente en la TM no coincida en contexto y significado son casi nulas. Pero incluso en esos casos es imperativo que el traductor revise cuidadosamente cada segmento para asegurarse de adaptar incluso estos segmentos al nuevo párrafo, al menos para evitar problemas de coherencia en las estructuras.
    En todos los casos todos los segmentos deben cobrarse ya que requieren la atención y adaptación criteriosa del traductor. Para ello existen las “CAT schemes” o esquema de precios con descuentos, en donde se determina qué porcentaje de la tarifa acordada se cobrará en caso de segmentos similares (o fuzzies, generalmente con una concordancia mayor al 75%) y cuál para segmentos idénticos.
    Un CAT Scheme usualmente aceptado es de 100-70-30 (100% de la tarifa para segmentos no reconocidos por la TM, 70% de la tarifa para segmentos similares y 30% para los segmentos idénticos).
    Este acuerdo es el que personalmente vengo utilizando desde hace años con mis clientes y funciona muy bien beneficiando a ambas partes. A mi entender, un justo equilibrio.