Hace algunas semanas hablamos de la diferencia entre la de editorial y la edición bilingüe. Esta vez, vamos a hablar un poco más sobre el , vamos a ver qué pasa cuando queremos publicar nuestro libro.

El proceso comienza cuando alguien tiene una obra para publicar. Puede ser una novela, un ensayo, un cuento, una tesis doctoral… En el primer paso, el autor entrega el manuscrito al editor, quien debe leer el texto, asegurarse de que sea apto para publicar y corregirlo tanto desde el punto de vista gramatical como estilístico. El autor y el editor deben estar en contacto permanente para que puedan intercambiar opiniones y hacerse todas las consultas pertinentes.

Con el texto corregido desde el punto de vista estilístico, comienza la etapa de . Aquí se definen, entre muchas otras cuestiones, características como el tamaño del libro, el tamaño de los caracteres, el tipo de fuente y el interlineado. También se diseña la cubierta y se eligen las imágenes y los textos que se incorporarán en cada una de sus partes. En esta etapa se decide, por ejemplo, las características de los márgenes: si el número de página va en la parte superior o inferior, a la derecha o a la izquierda; si se incluye el título del libro, del capítulo, del autor… Cuando todo esto está decidido, se vuelca el texto al programa de , y todo empieza a tomar forma.

Una vez que el autor y el editor están conformes con el diseño del libro, se imprime una copia de muestra, una especie de borrador. En esta copia, que se llama galera o galerada, se revisa la distribución del texto y se señalan problemas como viudas, huérfanas o calles. Una línea viuda es la última de un párrafo que queda sola al principio de una nueva página o de una nueva columna, una línea huérfana es la primera de un párrafo que queda sola al final de una página o de una columna y una calle es una línea de espacios vertical u oblicua que se forma ocasionalmente en una composición tipográfica y la afea.1 También se señalan problemas sintácticos u ortográficos que no se hayan subsanado en la primera .

Cuando ya se han corregido todas las cuestiones anteriores, llega el momento tan esperado: se imprimen y se encuadernan los libros. O, en su defecto, se prepara la edición digital. En el mundo actual, es cada vez más frecuente que los libros tengan tanto una versión impresa como una digital. Aquí finaliza el proceso de edición propiamente dicho y comienza la etapa de difusión, distribución y venta de los ejemplares.

Este es, en líneas generales, el proceso de edición de un libro. Puede haber algunas variantes dependiendo de la situación o de cada editorial. Por ejemplo, si la casa editora es una universidad, quizá haya que pasar un concurso o un proceso riguroso de selección de textos. Además, es probable que, si se trata de un trabajo científico o una tesis, el autor deba adaptar su texto a los requerimientos de la institución, como el tipo de cita bibliográfica, la cantidad de páginas o el tipo y tamaño de fuente.

Si están pensando en publicar su libro, ya saben qué esperar. Es un proceso largo y puede parecer un poco tedioso, pero un editor profesional conoce cada paso y los ayudará a recorrer el camino.

Pueden leer un poco más acerca de las características de la edición de editorial y la edición bilingüe en nuestra entrada: “Edición de editorial vs. edición bilingüe: ¿cuál es la diferencia?”.

 

Definiciones del Diccionario de la lengua española.

 

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