Muchos de nosotros, hispanohablantes, aprendimos desde pequeños o incluso no tanto. Algunos incluso tuvimos una formación profesional en la que profundizamos nuestros conocimientos. Sin embargo, ¿a quién no le pasó que en su primer encuentro cara a cara con un angloparlante, se le hizo muy difícil hacerse entender, por más profusos que hayan sido los estudios del idioma? ¿Cuántas veces nos pasó que tuvimos que repetir varias veces lo que decíamos, incluso aunque pensamos que estábamos pronunciando perfectamente lo que decíamos, para hacernos comprender?

Esto más allá de las características más o menos extrovertidas de cada uno, o de la mejor o peor educación que hayamos recibido. Cada idioma cuenta con un sistema de consonantes y , y para utilizarlas, el hablante debe combinar el uso de ciertos músculos, la posición específica de los labios y la lengua, un flujo de aire particular. Cuando pasamos de un idioma a otro, necesitamos adaptar todo esa combinación de factores al nuevo idioma, lo que no es nada fácil en principio.

¿Cuáles son los errores más comunes que solemos cometer los hispanohablantes cuando hablamos en inglés, que dificultan la comprensión de nuestro interlocutor?

1- La mala de las vocales.

Sin duda, este es el principal problema que debemos afrontar. El cuenta con cinco vocales. El inglés, con doce, que a su vez no se condicen necesariamente con nuestras cinco. Como se mencionaba antes, los músculos de la cara utilizados para poder efectuar, por ejemplo, la vocal /iː/ (como en sheep, ceiling o people) son los que utilizamos por ejemplo para sonreír, pero no los solemos usar en nuestra habla cotidiana.

2- No conectar las palabras.

La fluidez en el habla también es clave. Esto se gana casi únicamente con la práctica: insertarse en un medio de habla inglesa es vital para ganar confianza y mejorar la pronunciación.

3- Confundir las consonantes /ʧ/,  /dʒ/ y /ʃ/.

Depende de qué país provengamos, solemos confundir estas consonantes unas con otras, dificultando el entendimiento de nuestro interlocutor. Por ejemplo, los venezolanos suelen confundir la /ʃ/ con la /ʧ/. Por ejemplo, la palabra children suena más a “shildren”. Los argentinos suelen pronunciar la /dʒ/ como /ʃ/. Así, no habría diferencias entre John (/ˈdʒɑn/) y Sean (/ˈ ʃɑn/).

4- Anteponer una e a la s.

Un error típico del hispanoparlante, que no dificulta tanto la comprensión como delata nuestros orígenes, es anteponer una letra e a las palabras que empiezan con s + consonante, como Spain, star (pronunciada incorrectamente igual que el verbo español estar), snack, etc.

5- Acentuación inadecuada.

Es otra de las causas que provocan falta de entendimiento es poner el acento en la sílaba incorrecta de la palabra, o incluso peor, y que tenemos mucho menos en cuenta, es la acentuación de las palabras dentro de la frase. Tal vez nuestra pronunciación a nivel vocales y consonantes es perfecta, pero si nuestra cadencia es incorrecta pueden malinterpretarse el sentido de la oración.

Estos son solo algunos de los errores más comunes que cometemos a la hora de hablar en inglés. ¿Se les ocurren otros?

 

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