Los archivos de InDesign requieren de especial atención para lograr una traducción eficiente y completa, ya que a diferencia de otros formatos de archivos, los documentos hechos con este programa  cuentan con un archivo principal (con la extensión .indd o .idml) el cual contiene la estructura del documento. Complementando este archivo principal están los denominados “links” y “fonts”. Los “links” son los archivos enlazados, normalmente imágenes en diferentes formatos. Muchas veces hay textos, o imágenes con texto incluidos en los “links”. Por otro lado, las “fonts” son las diferentes fuentes tipográficas y sus variables que fueron elegidas para el diseño del documento.

Entonces, para comenzar la traducción de un archivo de , lo primero que hay que verificar es si en el “paquete” están también los “links” y “fonts” de los archivos para que la agencia de traducción pueda mantener el diseño lo más fiel posible, ya que sin ellos el diseño original se puede ver afectado y cualquier texto que haya venido como imagen no podrá ser traducido. Además, después de la traducción es crucial ver el documento con las tipografías y enlaces específicos para proceder al último paso de la producción, los ajustes de DTP (Desktop Publishing) donde la articulación texto-imagen se reorganiza de acuerdo a la nueva extensión de los textos. Un típico ejemplo es un texto que se traduce del inglés al español, donde normalmente se produce una “expansión de texto”, es decir, el texto traducido contiene más palabras que el original, situación que obliga al diseñador a reacomodar los textos y hacer variaciones de la composición original.

Afortunadamente, lnDesign es un formato que puede ser traducido con una CAT-tool, o sea una herramienta de traducción que reconoce los textos y facilita el proceso maximizando los tiempos de traducción por medio de las repeticiones y/o palabras que se encuentran en la (, por sus siglas en inglés), sin necesidad de que los traductores tengan este programa instalado. Solo hay que identificar los textos que están en los “links” y no en el archivo principal, ya que éstos deben traducirse aparte.

Una vez que este pequeño rompecabezas es rearmado y ajustado al nuevo idioma en el paso de diseño gráfico, se lo exporta a formato para que un lingüista haga una revisión final para que el cliente tenga como resultado una buena pieza de comunicación y diseño.

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