Esta semana, y a medida que se aproximaba, niños y adultos comenzaron con sus preparativos para esta fecha tan esperada. Halloween, también conocido como Noche de Brujas, ya no se considera una fiesta comercializada desde los EE. UU. hacia el resto del mundo. Muchos países han adoptado esta festividad (la versión estadounidense) y se ha convertido en parte de su calendario. A medida que investigamos más sobre esta noche de embrujada, encontramos que muchos países tienen su propia versión de la misma, una que no está relacionada con la forma tradicional estadounidense.

Los feriados y las festividades son una parte central de la de un país, con muchas formas similares, pero también diferentes, de acercarse a una celebración. Entonces, para ser precisos cuando tratamos con un proyecto relacionado con este tema, es mejor que sepamos de qué estamos hablando y de esa manera evitemos herir los sentimientos de una nación. Así que hagamos un recorrido por el mundo y veamos cómo celebran esta fecha otros países.

Comencemos por donde empezó todo, la vieja Irlanda. Halloween se originó en el país Leprechaun, y fue conocida como Oíche Shamhna o Noche de noviembre, e incluye la realización de hogueras (en las zonas rurales). Originalmente fue celebrado por los celtas, mezclando tradiciones druidas y católicas, y el clásico truco o trato. Hay una comida tradicional llamada Barmbrack, un pan de levadura lleno de uvas y pasas conocido como Halloween Brack. La tradición es esconder una serie de objetos (un guisante, un palo, un trozo de tela, una moneda pequeña y un anillo). A medida que la gente lo come, si encuentras uno de los objetos, se puede predecir el futuro de esa persona. Si encuentras el guisante, significa que no te vas a casar ese año, el palo significa peleas y discusiones o un matrimonio infeliz, el trozo de tela significa mala suerte, la moneda significa riqueza y el anillo, matrimonio. A medida que avanzamos por Europa, encontramos celebraciones en lugares como Suecia, donde se llama Alla Helgons Dag, y continúa durante toda una semana (esa sí que es una celebración). En Alemania, las personas esconden sus cuchillos en la noche de Halloween, para evitar daños a los espíritus que regresan. Los británicos celebran el Día de las almas el 2 de noviembre. Francia no celebra Halloween; se lo considera un festejo estadounidense y es rechazado por algunos. Sin embargo, sí celebran el Toussaint (contracción de Tous les Saints) o el Día de Todos los Santos. En Francia, este es un día festivo y se celebra el 1 de noviembre. En realidad, hay dos celebraciones distintas en Francia, la Toussaint el 1 de noviembre y la Commémoration des fidèles défunts o el Día de las Ánimas el 2 de noviembre. Se supone que la conmemoración de los difuntos debería tener lugar el 2 de noviembre, pero como Toussaint es un feriado, es el momento elegido para asistir a los servicios de la iglesia o ir al cementerio y honrar a los seres queridos.

Asia no está excluida de esta celebración ya que encontramos referencias similares en Japón, China, Corea y el Líbano. Los japoneses celebran el Festival Obon, también llamado Matsuri o Urabon, una fiesta similar a Halloween. Se trata de encender velas durante todo el festival para que se enciendan sus hogueras y muestren a los antepasados dónde se encuentran sus parientes. Los chinos celebran Teng Chieh, día en el que la comida y el agua se colocan junto a las fotografías de sus seres queridos ya desaparecidos y las velas de los faroles se encienden para iluminar el camino para los espíritus que viajan esa noche. En Corea, la festividad de homenaje se lleva a cabo en agosto y se llama Chusok. Las familias agradecen a sus difuntos el fruto de su trabajo y hacen ofrendas de arroz y frutas. Los cristianos libaneses celebran el Día de Santa Bárbara, o Eid-il-Burbara en árabe el 4 de diciembre. Al igual que en la versión estadounidense, los niños se disfrazan y recogen dulces que van de puerta en puerta gritando “heyshlee” a Bárbara, lo que significa “Huye, Bárbara”. Bárbara era una chica romana, hija del gobernador de la ciudad de Baalbek, que estaba encerrada en una torre. Una historia muy similar a la de Rapunzel, pero sin final feliz, ya que su padre la había condenado a muerte por decapitación. Ella sigue siendo un santo para muchos libaneses. En esta celebración, el regalo más común es la Burbara, un pudín hecho de cebada hervida, azúcar, pasas y semillas de granada.

Finalmente, moviéndonos a estos lares, tenemos la celebración estadounidense tradicional que también se lleva a cabo con la misma magnitud en Canadá. Pero tal vez el más colorido y florido de todos es el Día de los Muertos en México, el 1 de noviembre. En México es feriado nacional y las familias se reúnen para orar por los miembros de su familia fallecidos. Las vigilias se llevan a cabo en los cementerios y se denominan “alumbrada”. Se hace un tradicional pan de muerto y beben el popular champurrado (la versión chocolatada de la bebida llamada atole).

Entonces, como podemos ver, hay muchas maneras similares de honrar a los difuntos. Y la próxima vez que se encuentres con un proyecto relacionado con festividades culturales, les aconsejamos tomarse un tiempo para investigar y ser precisos.

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