Hasta que la pandemia de COVID-19 redefinió nuestras fronteras, la industria del tiempo libre se volvía cada vez más globalizada y el turismo era un sector en crecimiento. El turismo especializado, lo que comprende el ecoturismo y el turismo aventura, fue un sector particularmente pujante hasta que el 2020 detuvo su crecimiento.

El Center for Responsible Travel (CREST) produjo un reporte en 2019 con las estadísticas más relevantes, entre ellas una encuesta llevada a cabo por Exodus Travels de 1000 estadounidenses que viajan entre países. De los viajeros encuestados, el 91 % declaró que sentían que era importante hacer viajes éticos y el 78 % indicó que eran más conscientes desde el punto de ético que un año atrás.

También se anticipa que el mercado del turismo aventura se expandirá significativamente camino del 2026, con un reporte de investigación de mercado que demuestra una duplicación anticipada de la actividad entre 2019 y 2026, particularmente entre el grupo de personas de 30 a 41 años. Una vez que las restricciones se hayan levantado y que los vuelos hayan vuelto a algo similar a los niveles prepandemia, los prestadores de turismo especializado se beneficiarán de un influjo de trotamundos que buscarán recuperar el tiempo perdido.

Las pequeñas compañías de viajes apelan cada vez más a los mercados internacionales y se presentan como centros de distribución para la aventura y el descubrimiento, no solo como prestadores de destino único o prestadores de punto de partida. Trabajando de esta manera, las compañías obtienen clientes de todo el mundo y les ofrecen experiencias en una gran variedad de destinos.

Para que esto funcione como modelo, los prestadores se benefician significativamente de sus sitios web y producen contenidos disponibles en distintas lenguas. La confianza es fundamental para la industria del turismo, dadas las incertidumbres con las que nos enfrentamos cuando viajamos. Las preocupaciones por cancelaciones, inestabilidad política, enfermedades, desafíos de transporte y riesgos seguridad pueden aliviarse si el cliente confía en el prestador. ¡La confianza crece significativamente cuando la comunicación es libre de errores y en tu propio idioma!

Una encuesta de más de 2430 clientes web publicada por el Harvard Business Review demostró que 72,4 % de los consumidores tienden a comprar un producto si la información en el sitio web está en su lengua materna. La encuesta fue llevada a cabo en 2012 y no se refería específicamente al turismo, pero, teniendo en cuenta cuánta confianza el turista aventurero deposita en el prestador que elige, los beneficios de sumar una traducción completa a tu oferta son claros.

En un mundo que está cada vez más conectado, los clientes valoran lo directo, lo claro y la facilidad de acceso, tres cualidades que puedes maximizar cuando les hablas a tus clientes en su lengua materna. En 2021 y más allá, ser multilingüe puede ser la manera más económica de expandir tu negocio y atraer viajeros frustrados que se desesperan por contratar unas bien merecidas vacaciones.

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