ad   Ya sea como gerente de proyectos o como traductor, cuando nos tenemos que encargar de algún proyecto relacionado con el área del o publicidad, tenemos que sacar a relucir nuestro lado más creativo en su máximo exponente.

Muchas veces, debemos enfrentarnos a la ardua tarea de adaptar textos y relatos que provienen de cierta cultura para ser publicados en un país con un público que tiene una cultura totalmente diferente. Y para asegurarse de que las ideas que se están exponiendo sean las correctas y que la audiencia receptora entienda a qué se dirige la publicidad, el traductor deberá modificar el texto original en la medida que sea necesario.

La traducción de textos publicitarios requiere de un difícil proceso creativo y, generalmente, son transformados casi completamente antes de ser lanzados en un nuevo país con una cultura distinta. En ocasiones, los avisos, campañas y “spots” publicitarios de marcas multinacionales son drásticamente diferentes entre país y país. En estos casos, sería mejor llamarlas “adaptaciones” o “localizaciones” y no “traducciones”.

Otro dato importante es que las grandes agencias de publicidad no suelen contratar directamente a los traductores para realizar este tipo de trabajo, sino que muchas veces la campaña se vuelve a escribir desde cero, volviendo a empezar por el principio. En este caso, los encargados de recrear la campaña para una nueva audiencia serán los publicistas expertos en la cultura del público receptor, ya sean nativos de ese país o no.

Cuando se trata de publicidad, en algunas sociedades es preferible apelar a un perfil más emotivo mientras que en otras, es mucho más efectivo realizar una campaña meramente consumista. También es necesario analizar los colores utilizados y el impacto que los mismos tendrán sobre el público. Para ello, se realiza un estudio de mercado previo para analizar a cada público y, de esta manera, descubrir dentro de qué tipo de sociedad está ubicado.

En algunos países o regiones, las personas se sienten más identificadas con los conceptos tradicionales de la familia y grupo de amigos y no tanto en los logros individuales.

Lo interesante de todo este tema es que, sin darnos cuenta, es algo con lo que nos encontramos día a día. Sin advertirlo, diariamente nos encontramos frente a este tipo de localizaciones en la calle, en la tele, en la radio, etc.

Frente a estos ejemplos, podemos concluir que la traducción es mucho más que el simple hecho de remplazar una palabra por otra ¡y especialmente cuando se trata de campañas publicitarias!

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1 Comentario » for ¿Cómo traducir campañas publicitarias?
  1. JudithHita dice:

    Muchas gracias por escribir esta entrada, va haciendo falta un poco de debate sobre la traducción de textos publicitarios. Al habla una traductora que además estudió Publicidad y Relaciones Públicas y es una apasionada de la creatividad y de de la mercadotecnia. Según mi punto de vista muchos traductores se toman a la ligera la traducción publicitaria y lo digo por experiencia, cuando estudiaba Publicidad y Relaciones Públicas tuve que analizar un total de 500 anuncios (radio, prensa y televisión) para una asignatura y te encontrabas, por una parte, auténticas aberraciones lingüísticas y, por otra parte, pésimos trabajos de localización del anuncio. Cuando estudié Traducción e Interpretación encontré el porqué de las pésimas localizaciones: profesores que “enseñaban” traducción publicitaria y que no tenían ni idea del proceso creativo, menospreciaban al publicista y no tenían en cuenta el público objetivo del anuncio. En ningún momento se nos dijo que le preguntáramos al cliente a qué público se estaba dirigiendo en España, con qué objetivo, antedecentes, quién era su principal competidor. No solo hay que traducir, hay que conocer el producto, ver qué aceptación suelen tener ese tipo de productos en España y tener cuidado al traducir de no utilizar palabras que está utilizando la competencia o posible competencia en sus campañas en España. No basta con conocer la cultura de llegada, hay que conocer también el contexto en el que se enmarca la llegada y venta de ese producto en España y las posibles consecuencias legales que puede tener utilizar una palabra u otra. Si los traductores pedimos que se respete nuestra profesión quizá deberíamos ser los primeros en respetar otras profesiones e informarnos bien al realizar una traducción publicitaria.