La Isla de Pascua es un reconocido sitio turístico, famoso por su cultura ancestral y sus esculturas monumentales, que forma parte de la Polinesia. Está situada en el Océano Pacífico y forma parte de Chile. El mayor atractivo de este remoto lugar radica en sus tradiciones y su particular aislamiento, que ha logrado que se desarrolle de manera separada del continente. Además de permitirles preservar sus costumbres, la lejanía geográfica también propició que la lengua de la isla, llamada rapanui, se gestara de manera independiente.

Este particular pertenece a la misma familia que las lenguas micronesias y muchas melanesias, expandidas sobre todo en el sudeste asiático. Ciertas palabras son similares al malayo y unas pocas pueden ser rastreadas en las lenguas originales vietnamesa, laosiana y siamesa, aunque resulta muy difícil de comprender para los hablantes de esas otras lenguas.

A medida que la isla fue tomando contacto con otras , sobre todo durante el siglo XX, el rapanui sufrió grandes transformaciones por el contacto foráneo, por lo que se generaron préstamos lingüísticos del inglés, el francés, el español y tahitiano, proceso que continúa hasta hoy. Esta nueva situación social, económica y política, que facilitó el uso gradual del español por sobre el rapanui en los espacios de interacción comunitaria, provocó que muchos jóvenes se educaran como hablantes nativos del español, a veces incluso motivados por sus propios padres, situación que en el presente ha llevado a que solo queden alrededor de 800 hablantes del idioma.

El proceso de revalorización de la lengua comenzó en 1975, cuando el Ministerio de Educación de Chile decretó por primera vez que se enseñara de manera oficial y, a partir de 1976, se incluyó el rapanui como una asignatura en el primer ciclo de enseñanza, siempre en el territorio de la isla. Además, en el año 2004, durante la realización del I Congreso de la lengua Rapa Nui, se creó la de la Lengua Rapa Nui.

Actualmente, el idioma es utilizado en la comunicación diaria por una gran parte de la población, especialmente en el ámbito familiar, aunque todos los residentes en la isla hablan español en el ámbito público. Los jóvenes han ido revirtiendo la situación de desuso del idioma en que se estaba cayendo, ya que se han visto en la necesidad de aprender por sí mismos la lengua rapanui para así poder interactuar mejor dentro de las pautas sociales propias. Ejemplo de esta tendencia es el joven cantante pascuense Enrique Icka, que a través de la música trata de entregar un mensaje a su pueblo, contar historias acerca de sus vivencias y las de otros e intenta generar conciencia sobre temas contingentes para la isla.

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