Desde hace algunos años está de moda tatuarse alguna palabra que tenga un significado especial para el tatuado, pero en otro idioma… y sobre todo en idiomas que utilizan un alfabeto distinto al nuestro. En primer lugar están el y el , pero también se ven cada vez más en , hebreo, sanscrito, etc.

Los motivos de su popularidad son por un lado la belleza de la grafía de estas lenguas (que para quienes usamos el parecen casi dibujadas) y por otro lado el aire exótico y misterioso que, se supone, le dan a quien los tiene.

Pero, como una bella flor que resulta ser venenosa, estos tatuajes pueden venir con trampa. Muchas veces estos tatuajes se deciden, diseñan y aplican sin mucha meditación, y con menos investigación.

Gracias al casi ilimitado caudal de información al que nos da acceso internet, hoy en día este peligro ya no debería ser tal; sin embargo existe una cantidad enorme de blogs dedicados a descubrir estos errores (errores prácticamente imborrables) que dan cuenta día a día de la cantidad de “víctimas”.

Los “errores” más frecuentes son:

– tatuarse un símbolo o una palabra con un significado equivocado (un kanji que se suponía que quería decir lealtad, pero resulta significar fideos);

– tatuarse un símbolo sólo por su apariencia y no preocuparse por su significado (y terminar con un tatuaje de palabras al azar, que pueden, o no, significar autobus, perro, tarjeta…). En este último caso creo que el portador de tal tatuaje lo merece, pero eso es solo una apreciación personal;

– creer, sin ningún tipo de investigación, que existe una equivalencia perfecta entre las letras del alfabeto latino y las del hebreo o los caracteres japoneses o chinos (así, hay personas que piensan haberse tatuado las iniciales de un ser querido en chino, cuando en realidad se trata de símbolos inventados);

– en el caso del hebreo y del árabe, que se escriben de derecha a izquierda, muchas veces sucede que al utilizar algún procesador de texto para imprimir la palabra o la frase que se desea tatuar se altera el orden de las letras, ya que el programa está configurado para idiomas que se escriben de izquierda a derecha, o solo se tiene instalada una tipografía estándar, que no une las letras y las palabras, lo cual puede cambiar su significado (en el árabe en particular).

Así que, niños, niñas, señores y señoras, les pedimos, no, les rogamos, que por favor antes de tomar una decisión tan permanente como la de hacerse un tatuaje, también recurran a un traductor… van a ver que al final de cuentas les resultará mucho más barato que no hacerlo.

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